Ochoa Sandy, en radio UABC

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De la página de UABC Radio tomamos este texto introductorio, escrito por Omar Luna, a la entrevista que le hicieron a nuestro autor el 19 de marzo.

Como parte del programa del XII Festival de Literatura del Noroeste FeLiNo 2014, reconocido por reunir a autores literarios, presentado el periodista cultural, diplomático cultural y escritor, Gerardo Ochoa Sandy, autor de la novela Cuadrama , de La palabra dicha: entrevistas con escritores mexicanos y de política cultural, entre otros.

La participación que tuvo nuestro entrevistado dentro de este festival, fue la presentación del libro electrónico, 80 años: las batallas culturales del Fondo , libro conmemorativo por el aniversario del Fondo de Cultura Económica; siendo la editorial más importante de México, con la propuesta de fomentar la cultura, establecida por Daniel Cosío Villegas en 1934. Como una forma de proporcionar libros en nuestro idioma a los estudiantes de la UNAM, extendiéndose en diferentes dispositivos literarios hasta científicos.

Durante la entrevista, el periodista cultural nos comparte una semblanza del Fondo de Cultura Económica, contactando parte de la historia y de los momentos importantes que ha tenido esta institución, luchando por la libertad de expresión. También comentamos la investigación documental de este libro hace un retrato conmemorativo. Finalizando sus comentarios acerca de la profesión de periodista cultural, que se vale de las investigaciones, informes culturales y la labor de periodista cultural es fomentar e invitar a las personas a asistir a las instituciones culturales, existe un número muy reducido de consumidores de la cultura y por lo tanto no hay muchos espacios culturales.

Escucha este podcast completo por UABC Radio, para tus oídos.

A continuación te transcribimos la entrevista, o puedes escucharla aquí.

Radio UABC

Gerardo Ochoa Sandy presenta su libro, 80 años: las batallas culturales del fondo.

Festival de Literatura del Noroeste 2014

—Buenas tardes, les habla Aída Méndez de Acanto y Laurel para UABC Radio, estamos el día de hoy en el marco del Festival de Literatura del Noroeste con el escritor y periodista cultural Gerardo Ochoa Sandy, y él está aquí para comentarnos a cerca del periodismo cultural y de este libro que viene a presentar a Tijuana. Bienvenido y gracias por aceptar darnos esta entrevista para Radio UABC.

—Muchas gracias a ustedes por la invitación, un saludo para todos.

—Cuéntanos de este libro, por qué Fondo de Cultura Económica es una de las editoriales que sobrevivió al paso del tiempo y abarcó y abrazó a un montón de autores, no solo de México sino de todo Latinoamérica.

—Incluso más, el Fondo de Cultura Económica en el siglo XX es la institución cultural decana, nace en 1914 gracias al entusiasmo y convicción de Daniel Cosío Villegas; economista, político, posteriormente gran historiador mexicano y analista político. Cosío Villegas en ese entonces inicia este proyecto editorial que a lo largo de sus ochenta años se desarrolla en distintas vertientes y trasciende su condición de mera editorial que publica libros y se vuelve en un formador de universitarios en una institución pública cuya política editorial repercute en la vida nacional, entonces el alcance de este proyecto quirúrgico en 1914 fue lo que me llevó a iniciar esta investigación.

¿Cuáles fueron las conclusiones de todos estos años del Fondo de Cultura Económica?

—Bueno, el Fondo, hay que aclarar y hay que dar un poco el contexto. Cosío Villegas en ese entonces estaba, México en 1934 ya había terminado la revolución armada, habían muerto alrededor de dos millones de mexicanos a lo largo de toda la guerra, en combate o por pandemias. El 70% de la población tenía 15 años o menos y el 75% de la población era analfabeta; en esas condiciones empezaba México después de su revolución.

Cosío Villegas entonces advierte que lo que México necesita además de la alfabetización, que fue un proyecto alfabetizador que recientemente José Vasconcelos como secretario de Educación Pública en la presidencia de Álvaro Obregón, Cosío Villegas advierte también que es necesario formar una élite, la élite de los economistas que van a tener que dar rumbo al desarrollo del país y se da cuenta de que no hay libros de economía traducidos al español y que los estudiantes de economía no hablan inglés, entonces de inmediato dicen que publicaron libros de economía.

El proyecto inicia y el proyecto al muy poco tiempo comienza a abarcar otras áreas: sociología, historia, filosofía… en filosofía el Fondo es importante por qué es entre otras cosas, la primera editorial que traduce clásicos de la filosofía como Hegel o Heidegger al español , en traducciones que tuvieron vigentes durante décadas, siguen vigentes, ya han salido otras, ya los expertos incluso discuten que si el párrafo que se tradujo en la edición del Fondo es mejor que la otra edición, siguen vivas, forman parte del debate, cubría ese tipo de huecos.

Eso se debió exactamente a la llegada del exilio español en México en los años treinta, como sabemos este es uno de los momentos cruciales. El de la fundación es el primero, el segundo es la llegada del exilio español en México, como sabemos, los militares fascistas declaran en los treintas la guerra a la república española, eso desencadena un exilio y Lázaro Cárdenas que por convicción propia y sugerencia de diplomáticos mexicanos e intelectuales, del propio Cosío y Villegas, abre las puertas al exilio español. En ese momento llega una extraordinaria cantidad de intelectuales, escritores, arquitectos, médicos ... una contribución al desarrollo de México; El Fondo de Cultura Económica y muchas áreas de la vida de México de esas décadas, sin problemas impensables sin la llegada del exilio español.

Eso es lo que le da una dimensión enorme al Fondo de Cultura Económica, su tercer gran momento es cuando se crea la primera sucursal en el exterior que es en Buenos Aires, que dirige entonces Arnaldo Orfila Reynal, sucesor de Daniel Cosío Villegas en México.

Grosso modo esos problemas los tres primeros grandes momentos de la historia del Fondo, pero hay un cuarto que es muy importante sobre todo para nosotros como mexicanos en nuestra búsqueda de cada vez más libertad de expresión y espacios democráticos y es allí donde también el Fondo trasciende su condición de editorial que publica libros y adquiere un protagonismo importante. En los años sesentas como todos conocemos las ideas del socialismo en América Latina y el Fondo junto con Arnaldo Orfila Reynal, naturalmente también comienza a publicar esa literatura porque era del interés de los lectores, de los intelectuales, de los universitarios, de los estudiantes.

Publica un libro pensado, Escucha Yankee , Que es una entrevista con diversos comandantes del castirsmo, Grabado que en un momento a los principios de los sesenta había muchos que veían en nuestro todavía una esperanza, Todavía no se anticipar el desarrollo que luego en términos de derechos humanos o libertad política el gobierno cubano.

Genera controversia dentro del gobierno, pero el tema llega a pasar, lo que desata finalmente la expulsión del Fondo de Cultura Económica por instrucción del presidente Gustavo Díaz Ordaz, es la publicación de un extraordinario libro que seguro muchos de los radioescuchas universitarios conocidos Los hijos de Sánchez de Oscar Lewis, un especialista en lo que se ha llamado la antropología de la pobreza, un gran conocedor de México, hace el retrato de una familia mexicana, de los hijos de Sánchez específicamente, en ese contexto es ese retrato publicado en los años sesenta donde se demuestra la pobreza en México de manera documental, irrita al presidente Díaz Ordaz, por que en aquel entonces la revolución ya había triunfado, éramos un país en desarrollo, había progreso, educación y ¡Oh sorpresa!, aquí está el espejo que nos refleja.

Finalmente por instrucciones de Díaz Ordaz es expulsado Orfila Reynal, pero eso demuestra el alcance público que puede tener en una sociedad editorial cuando tiene figuras como el propio fundador Cosío Villegas que se comprometen con la publicación de los libros que la gente necesita.

En ese sentido, el Fondo de Cultura Económica no solo es una institución cultural de México, sino también uno de los pioneros en la lucha por la libertad de pensamiento y expresión en México, creo que eso fue bastado para el Fondo de Cultura Económica ya formase parte de nuestra historia pero por fortuna luego de este incidente y de algunos años de transición donde hubo alguna otra dirección que no dio el ancho, el Fondo de Cultura Económica regresó a contar nuevamente con directores de altísima calidad y nivel intelectual, ético y moral como José Luis Martínez, Jaime García Terrés; debo decir que de acuerdo a mi investigación en el tiempo que Miguel de la Madrid fue director del Fondo de Cultura Económica lo hizo bien,

Cómo una editorial se vuelve institución cultural pionera en la lucha por la libertad de pensamiento y expresión, y también puede avanzar para convertirse en el futuro en una empresa rentable, además de generar ingresos propios y que puedan competir en el mercado editorial internacional.

Conforme fui descubriendo todo esto a partir de la investigación cultural, a través de hacer esta inmersión de periodismo cultural, me convencía cada vez más y más en llevarla hasta su fin, y por suerte podía salir poco antes de los inicios de la celebración delos ochenta años de la editorial en este año, es un libro electrónico, que publica la editorial Nieve de Chamoy y que se encuentra en iTunes, en Amazon también, y allí donde los lectores lo pueden encontrar.

Es una investigación independiente, no es un libro financiado por el Fondo de Cultura Económica, entonces tendremos pasajes que algunos funcionarios del Fondo no lo vean como conmemorativo, perol una idea reciente a través del periodismo cultural es hacer un retrato de esta institución decana del ámbito de la cultura de México.

—Estamos con Gerardo Ocho y Sandy hablando sobre este libro conmemorativo del Fondo de Cultura Económica, pero ahora vamos a dar un giro muy pequeño por una rama de la cultura, el periodismo cultural, Gerardo. Hace un rato comentábamos cómo los jóvenes egresados ​​de la carrera de comunicación salen muy bien preparados, pero no preparados en un tema: no son especialistas en economía, no son especialistas en temas de deporte, de historia, de política. ¿Qué está sucediendo?

—Sucede en la carrera de comunicación lamentablemente y sucede en muchas otras carreras más en México y en el extranjero, es un tema que definitivamente debe discutirse cada vez más un fondo en las propias universidades tanto por el plantel estudiantil como por el plantel docente.

En el caso que nos ocupa, sí, en efecto; por eso yo siempre tuve presente un lector imaginario que era el lector universitario, yo quería mostrar que se puede hacer una crónica cultural atractiva, amena, documentada sobre una institución cultural. Cuando le comentaba a algunos amigos no familiarizados con el ámbito de la cultura, una historia de una editorial les sonaba como algo muy difícil de llevar a cabo, y si salía, muy muy aburrido pero justo por eso, echando mano de los recursos que ofrece el periodismo cultural es que aposté por esta investigación con la expectativa de que se lea mucho, que la lean todos los lectores que puedan interesarse en el tema, pero sobre todos los lectores universitarios.

Creo que es un libro que le puede interesar a estudiantes de letras, de historia de México, a investigadores de la cultura, a comunicólogos, a estudiantes de ciencias políticas, porque todos estos aspectos de manera natural, dada la importancia del fondo de la vida de México están presentes allí, y no traté de hacer una investigación académica, no de hacer un libro conmemorativo, sino de hacer lo que sé hacer: reportajes culturales, no despegándome de ello.

Y una certidumbre constante, cotidiana que tuvo desde que empecé a hacer periodismo cultural de 1986 a la fecha es estar siempre pensando en mi lector, mi intensión es: quiero que al lector le quede claro y documentado el tema que estoy tratando por complejo que puede ser ese creo que es uno de los grandes desafíos que cualquier egresado de carrera de comunicación tiene que enfrentar y salir avante.

—A México le hacen falta los consumidores de cultura, los espacios culturales como el Centro Cultural Tijuana, ofrecen una enorme cantidad de actividades gratuitas para la población, pero a veces no hay reporteros culturales o periodistas culturales que animen a la población en general a asistir a centros como estos, que a veces se han intimidado porque no se han sentido sean los motivos. ¿Cuánta falta le hace al público en general asistir a lugares como estos y ser es el papel de quienes hacemos periodismo cultural para animar a las personas?

—Ahí los medios de comunicación impresos, radiofónicos y escritos, me refiero a los medios privados, sean de izquierda, de centro o de derecha, están en deuda con la sociedad por qué por razones económicas, por falta de publicidad o falta de ingresos, han tenido que llegar a hacer ajustes dentro de su planta de reporteros o dentro de sus gastos de producción en el caso de radio y televisión o de impresión en el caso de los periódicos y siempre, invariablemente, controles por cultura.

Mucho más grande aún es la deuda de nuestros medios que son de izquierda y que por tanto se suponen que enarbolan las banderas de la libertad del pensamiento, también han reducido las páginas de sus secciones culturales y han dejado caer sus suplementos culturales. Durante la época en la cual yo estaba cien por ciento activo en el periodismo cultural, recuerdo como buenos suplementos el de La Jornada semanal, Crónica tenía un buen suplemento, el periódico El Nacional que era el periódico del estado tenía un muy buen suplemento cultural, El Financiero tenía un buen suplemento cultural, en fin, tenía que dedicarle el domingo entero con mucho gusto, una revisión todas esas páginas.

Ahora tenemos dos o tres, les han ido recortando las páginas y este es un adeudo de los medios, los medios definitivamente, los dueños de los medios, los editores de los medios, tienen la obligación ética y social con sus lectores, con sus radioescuchas , con sus televidentes de devolverle el espacio que tenía a las secciones culturales en el pasado e incluso acrecentarlo.

Las instituciones culturales hacen mucha difusión a través de las redes sociales, a través de boletines de prensa que envían a los periódicos para que difundan, tratan de organizar entrevistas para que conozca más acerca de lo que realizan, pero naturalmente eso no es suficiente, sin esa alianza tácita y explícita que debe tener entre los medios y las secciones culturales, no vamos a poder remontar estos bajos niveles de asistencia a actividades culturales y de consumo cultural.

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